Los materiales fluxados se someten a la operación de secado en un horno-estufa a una temperatura entre 60 y 100ºC .

La función del secado es, precalentar las piezas a galvanizar y eliminar la humedad superficial. Las piezas que contienen humedad ocasionan proyecciones de zinc, que pueden dar lugar a zonas desnudas y marcas de salpicaduras en la superficie del galvanizado.

La capa de sales de fluxado incorporada a las piezas, impide que el oxígeno tenga acceso al acero base impidiendo su oxidación hasta el momento de la inmersión en el baño de zinc fundido .