La galvanización en caliente es un procedimiento de gran versatilidad de aplicación. Sirve tanto para la protección de productos siderúrgicos tales como la banda, el alambre o los tubos, como para la protección de toda clase de piezas o artículos de acero.
Por otra parte, los recubrimientos galvanizados poseen una gran versatilidad de utilización, ya que protegen el acero tanto de la corrosión atmosférica como de la provocada por las aguas o el terreno.
Mediante la galvanización se pueden proteger desde pequeñas piezas, como clavos y tornillos, hasta grandes elementos estructurales. La elevada resistencia frente a la corrosión de las aguas y el terreno que tiene el acero galvanizado es el motivo por el que este material se utilice ampliamente para tuberías y depósitos de agua así como para la construcción de "culverts" o túneles.