En determinadas ocasiones es necesario pintar el acero galvanizado, bien sea por motivos decorativos, de señalización, camuflaje, etc., o bien para aumentar la duración de la protección en ambientes muy agresivos.
Para conseguir una buena adherencia de las pinturas sobre el acero galvanizado es necesario utilizar sistemas adecuados y atenerse a las recomendaciones para su aplicación que dan los fabricantes de las pinturas.
La combinación de recubrimiento galvanizado más pintura (sistema "dúplex") presenta la ventaja de proporcionar una protección de duración muy superior a la suma de las duraciones de cada recubrimiento por separado, debido al efecto de sellado que producen los productos de corrosión del zinc sobre los poros y grietas que siempre se forman sobre las pinturas. Para muchos especialistas en protección, la galvanización constituye el tratamiento de base ideal para un sistema de protección de calidad con acabado de pintura, como los que se exigen cada día más en la industria del automóvil.