INGALSA
Industrial Galvanizadora, S.A.
Pol. Can Buscarons de Baix
Ctra.San Adrián-La Roca Km.15.5
08170 Montornés del Vallés
Barcelona (España)

HORARIO: 8 a 14 y 15 a 19

Tel. 935 686 610
Fax : 935 686 611
Tel. cial. 935 686 613

ingalsa@ingalsa.net
www.ingalsa.net

 
   
 

Para el adecuado resultado del proceso de galvanización son de gran importancia tanto la composición química del acero con el que están fabricadas las piezas que se galvanizan como el estado de la superficie de las mismas. Estos factores afectan a la calidad, estructura y espesor del recubrimiento que se obtiene sobre dichas piezas. Para conseguir un buen recubrimiento galvanizado el cliente debe presentar las piezas adecuadamente preparadas y la forma y diseño de las mismas deben ser apropiados para el proceso de galvanización.

Una superficie de acero metalúrgicamente limpia es el punto de partida indispensable para una correcta galvanización. Sin embargo la superficie de los artículos que se llevan a galvanizar está frecuentemente manchada o cubierta con substancias contaminantes o productos de corrosión, como consecuencia de los procesos de fabricación a los que han sido sometidos y de su manipulación.

Las substancias contaminantes más corrientes son grasas y aceites, jabones, polvo, restos de capas de pintura y residuos de productos utilizados en operaciones mecánicas o de soldadura. Los productos de corrosión más frecuentes son la herrumbre y la calamina, que se forman por oxidación superficial del acero. El tratamiento de preparación superficial que se realiza como parte del proceso de galvanización, el decapado en ácido clorhídrico diluido, elimina por competo los productos de corrosión, pero no así algunas de las substancias contaminantes. Por otra parte, las irregularidades superficiales del acero, tales como arañazos, indentaciones, etc., pueden ocasionar una reacción más intensa del zinc con el metal de base, dando lugar en estas zonas a recubrimientos más gruesos o que resaltan más a la vista.